Por los hallazgos arqueológicos se pueden situar
los primeros asentamientos en el siglo
VI a.d.C. Estos se ubicaron sobre el
cerro Calderico en donde hoy se
encuentra el castillo y los once molinos de
viento. Este primer emplazamiento sobre el Cerro
fue extendiéndose debido a que durante los
siglos III y II a.d.C. se produjeron diversas
migraciones de los pueblos íberos hacia el
interior de la península, fusionándose éstos con
los ya establecidos. Este proceso urbanizador de
crecimiento se vio frenado por las guerras
mantenidas entre romanos y cartagineses por el
control de la península. La ciudad fue
conquistada por los romanos en el siglo II,
a.d.C. y el casco urbano desplazado del cerro a
su actual ubicación.
Durante esta época debió alcanzar gran
esplendor, pues tenía un anfiteatro y un largo
acueducto: el de "Las Guadalerzas"; así como una
presa catalogada como una de las mayores del
mundo romano. En el año 73,
Vespasiano le concedió el Derecho Latino
al mismo tiempo que a Toledo, apareciendo por
primera vez en los textos clásicos con el nombre
de Consaburum.
Con la caída del imperio romano, Consuegra pasó
a manos de los visigodos y más tarde a la de los
árabes, siendo reconquistada por Alfonso
VI en el siglo XI. Alfonso VIII
cede, en 1183, la villa y su castillo a la
Orden Hospitalaria de San Juan,
convirtiéndose en cabeza de su Priorato y
logrando mantenerla bajo su tutela hasta el
final de la Reconquista de la Mancha Alta, e
iniciándose el proceso colonizador y repoblador
de la zona. Bajo los auspicios de los
sanjuanistas, el fuero de Consuegra se extendió
por toda la comarca, y el castillo, sede de la
Orden hospitalaria, se transformó en el centro
administrativo.
Bajo el reinado de los últimos Austrias y de los
primeros Borbones, el priorato pasa a manos de
la realeza. A finales del siglo XVIII con la
invasión francesa y el desmoronamiento del
antiguo régimen, Consuegra entra en lento
declive agravado por las desamortizaciones de
Mendizabal y Madoz, sufriendo el Castillo un
progresivo deterioro que comenzó a frenarse
entre 1960 - 1970 con su adquisición por parte
del Ayuntamiento, comenzando las obras de
restauración que actualmente lleva a cabo la
Escuela Taller de la localidad.
En 1891 Consuegra sufrió una nefasta inundación,
desbordándose el cauce del rio Amarguillo que
cruza la población, causando cerca de 400
víctimas y arrasando la parte central del casco
urbano y los tres puentes romanos que enlazaban
ambas orillas.
Castillo. Aunque los primeros
documentos que hacen mención de él datan de los
primeros tiempos de la Reconquista, se cree que
el castillo está edificado sobre una defensa
romana. La importancia de la fortaleza queda
patente durante los siglos XI y XII, durante los
cuales es conquistado y reconquistado sucesivas
veces hasta que Alfonso VIII lo toma
definitivamente, cediéndolo en el 1183 a la
Orden de San Juan.
En el siglo XIII puede
asegurarse que tiene ya su forma definitiva, muy
austera y carente de adornos, y solamente se
realizó en el siglo XVII una última ampliación
con el fin de albergar una nueva ermita.
Después de 1212, en que la frontera se desplaza
definitivamente al sur, el castillo dejó de ser
la línea que separaba dos culturas, perdiendo la
finalidad inicial por la que fue construido, es
decir, dejó de ser el baluarte defensivo de una
determinada zona, para convertirse
paulatinamente en el centro repoblador y
administrativo de un vasto territorio del que
formaban parte dieciocho villas, iniciándose así
una nueva etapa en su historia.
El hecho de perder su finalidad defensiva
provocó que dos de sus alas, la Norte y la
Oeste, fueran poco a poco abandonadas, lo que
produjo un paulatino deterioro que culminó en el
año 1813 con el incendio del castillo durante la
Guerra de la Independencia. La situación de
abandono fue agravándose a causa de la
desamortización de los bienes eclesiásticos
hasta que hace 20 años se comenzaron las obras
de restauración.
El horario de visitas es:
Hay que pagar 1,50 € a la entrada, en el
caso de que esté el encargado de cobrarlas. Sino
es así, no se moleste en esperar porque puede
que no aparezca, sencillamente entre.
Molinos. El conjunto formado
por el castillo y los molinos de viento es
visita obligada en Consuegra. En la actualidad
existen once con nombres tan sugerentes como: la
Turca, la Zorra, el Blanco, el Primero, el
Sancho Panza...... algunos de ellos visitables.
Subiendo desde el pueblo por la carretera que
nos lleva al castillo, en el primero que nos
encontramos a la izquierda, el Sancho,
tiene su sede la oficina de Turismo. Conserva su
maquinaria del siglo XVI en perfecto estado y el
último fin de semana de octubre a las 5 de la
tarde, se pone en funcionamiento durante la
fiesta de la Rosa del Azafrán.
Se pueden contratar visitas guiadas al castillo
y los molinos, llamando con unos días de
antelación a la oficina de turismo,
Teléfono 925 47 57 31.
