PARQUE NACIONAL de las TABLAS DE DAIMIEL
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1.928 |
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Dentro de los términos municipales de
Daimiel y Villarrubia de los Ojos,en la
confluencia de los ríos Cigüela y Guadiana.
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Situada geográficamente en el centro mismo
de la Mancha, en la provincia de Ciudad
Real.
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Información:
La
visita al Parque Nacional es libre y gratuita.
Puede
visitar el Centro de Visitantes donde, por medio
de seis salas de exposición y audiovisuales, podrá
obtener una amplia información sobre el espacio natural
y su entorno.Su horario varía según la época del
año. En verano de 9 a 21 h y en invierno de 9 a 18.30 h.
Existe
un servicio de recorridos guiados que se
solicitan en el centro. Tel. 926 69 31 18.
Descripción:
Localizadas a 606 metros de altitud, en la amplia
llanura manchega, Las Tablas de Daimiel son el último
representante de un ecosistema denominado tablas
fluviales, característico de la Mancha hasta finales de
los años 60, que se formaban a causa de los
desbordamientos de los ríos en sus tramos medios
favorecidos por fenómenos de semiendorreismo y por la
escasez de pendiente del terreno.
La
formación de las Tablas se produce por la confluencia de
dos ríos de distinta naturaleza: el Cigüela, estacional
y de aguas salobres, y el Guadiana, que aportaba aguas
dulces de forma permanente. Además esta agua
superficiales se encontraban sustentadas a su vez por
aguas subterráneas que incluso llegaban a aflorar en el
mismo espacio protegido, al gozar de un nivel
piezométrico muy elevado. Estos afloramientos se conocen
en la zona como Ojos u Ojillos, según su tamaño,
y sirven para dar nombre a múltiples parajes del
entorno. Los más famosos son los Ojos del Guadiana.
Humedal en Peligro de Extinción.
Fauna:
Las aves
acuáticas que habitan la zona, muchas en grandes bandos,
nos ayudan a entender el paraje como hábitat excepcional
para la avifauna. Algunas de estas especies, como
el pato cuchara, la cerceta común o la garza real, entre
otras, utilizan esta zona para invernar, huyendo de los
rigores del centro y norte de Europa; otras, por el
contrario, lo utilizan como lugar de nidificación y
cría, como es el caso del pato colorado, el porrón
europeo, la mayoría de ardeidas ibéricas (garza
imperial, garceta común, garcilla bueyera y cangrejera,
martinete, avetoro y avetorillo), el somormujo lavanco,
el zampullín y el fumarel. Algunas lo usan como estación
de descanso y alimentación en sus largos viajes
migratorios, como los combatientes, el fumarel común y
otras aves limícolas.
Existen también especies sedentarias como el ánade
azulón o el aguilucho lagunero, que pueden verse durante
todo el año, siempre que las condiciones ambientales
sean las adecuadas.
Los
anfibios que mejor caracterizan el espacio protegido
son la rana común, la ranita de San Antonio, el
gallipato y el sapillo moteado.
Además
de las 250 especies de aves que pueblan el humedal,
destacan especies autóctonas de peces como el
cacho, el calandino y la colmilleja.
Entre
los reptiles destacan los galápagos europeo y
leproso, las culebras de agua y, en las zonas
terrestres, la culebra bastarda, que cuenta con
ejemplares que sobrepasan los dos metros de longitud.
Los
mamíferos más representativos son la nutria, como
especie mejor adaptada al medio acuático, el zorro, el
jabalí, el conejo y el tejón.
Flora:
Está
condicionada por distintos factores como la
estacionalidad de las aguas, salinidad, humedad edáfica,
matera orgánica, etc.
Entre las formaciones más características del Parque
Nacional destaca la masiega, con unas poblaciones
que constituyen, probablemente, el mayor masegar de toda
Europa occidental; algo semejante ocurre con las
‘ovas’, plantas subacuáticas que tapizan el fondo de
Las Tablas y que constituyen una fuente alimenticia del
primer orden para la avifauna ligada al medio acuático.
Los tayares, únicos árboles existentes en el
interior del Parque, por su adaptación parcial al agua y
a su grado de salinidad, han vuelto a ocupar sus
hábitats primitivos, rodeando las islas e iniciando la
formación de n cinturón alrededor del espacio protegido.
Otras como el carrizo, que a consecuencia de la
mayor escasez y cortedad de los actuales periodos de
inundación, adoptó un comportamiento invasor y provocó
el desplazamiento del resto de comunidades vegetales,
incluida la masiega.
Destaca el junco marítimo en suelos temporalmente
encharcados, diversas especies de limonios,
endémicas de humedales manchegos, en suelos salinos y
los calaminos dulces cubriendo algunas islas.
Clima:
El clima, como el resto de la llanura
manchega, es continental, con máximas en verano que
pueden superar los 40ºC y mínimas en invierno cercanas a
los -10ºC. Las lluvias son escasas e irregulares, con
precipitaciones máximas en abril.
Acceso:
El acceso
principal se hace desde Daimiel (10km), por la N-420,
localidad de la que parte la carretera que conduce al
centro de visitantes. Otro acceso secundario parte desde
Villarrubia de los Ojos hasta conectar con el Molino de
Molemocho.
